Jardín de Ridván

"¡Oh hermano! No todos los mares tienen perlas, ni todas las ramas florecen, ni tampoco trinará el ruiseñor sobre todas ellas. Así pues, antes de que el ruiseñor del paraíso místico se retire al jardín de Dios y vuelvan los rayos del alba celestial al Sol de la Verdad, esfuérzate para que quizás, en este cúmulo de polvo del mundo mortal, puedas aspirar una fragancia del jardín sempiterno y vivir para siempre a la sombra de las gentes de esta ciudad. Y cuando hayas llegado a este estado sublime y alcanzado este poderosísimo plano, verás al Amado y te olvidarás de todo lo demás."

Bahá'u'lláh